¿Sabías que cerca del 40% de los residuos que generamos en nuestros hogares son restos orgánicos? Gestionarlos correctamente es fundamental para cuidar nuestro entorno y avanzar hacia un municipio más sostenible.
El contenedor marrón es la clave. Cuando depositamos correctamente la materia orgánica (restos de comida, pieles de fruta, restos de poda, etc.), estamos permitiendo que estos residuos se transformen en compost de alta calidad, evitando su acumulación en vertederos.

¿Sabes qué va en el resto de contenedores?
Para que el reciclaje sea efectivo, es fundamental realizar una correcta separación en origen:
Contenedor Amarillo (Envases): Latas de bebidas y conservas, briks, envases de plástico (botellas, yogures, bandejas) y envoltorios de aluminio.
Contenedor Azul (Papel y cartón): Cajas de cartón, periódicos, revistas, sobres y folletos publicitarios (siempre limpios y sin restos de comida).
Contenedor Verde (Vidrio): Botellas de vidrio, frascos de conservas y tarros de perfumes o cosméticos (sin tapones ni chapas).
Contenedor Gris (Resto): Todo aquello que no es reciclable, como pañales, compresas, colillas, restos de barrido o cerámicas.

Reciclar no es solo una opción, es un deber con nuestro municipio. Desde el Ayuntamiento de Villalbilla recordamos que el incumplimiento de las normas de gestión de residuos y el abandono de basuras fuera de los contenedores habilitados puede conllevar sanciones económicas según la normativa municipal vigente.
Apelamos a la responsabilidad de todos los vecinos y vecinas para mantener nuestro pueblo limpio y contribuir activamente al cuidado del medio ambiente.
¡Gracias por vuestro compromiso con Villalbilla!





