Con motivo del 1 de octubre, Día Internacional de las Personas Mayores, CONFEMAC invita a revisar los estigmas y prejuicios que todavía acompañan al hecho de cumplir años. A través de una nueva campaña de sensibilización, la entidad interpela al lenguaje cotidiano y a la mirada social con la que juzgamos la vejez.
La iniciativa, financiada por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, parte de una reflexión: palabras como “viejo” o “vieja” se describe en la RAE como una persona de “avanzada edad”, sin embargo, en el día a día, se utiliza para referirse de forma negativa a las personas mayores, con connotaciones relacionadas con la pérdida, el deterioro, la pasividad o la falta de capacidad.
El valor que aporta el paso del tiempo
Existen objetos cuyo valor no disminuye con los años. Al contrario, el paso del tiempo puede hacerlos más apreciados por su historia y lo que representan.
Cumplir años no reduce el valor de una persona ni debe afectar al reconocimiento de su dignidad, su autonomía, su capacidad para tomar decisiones o el ejercicio de sus derechos.
Anna Freixas: una conversación sobre el significado de hacerse mayor
La iniciativa se completa con un nuevo episodio del podcast Más Vidas Para Tu Vida, protagonizado por la escritora y gerontóloga Anna Freixas, autora de Yo, vieja y una de las voces que ha abordado de forma crítica los estereotipos asociados al envejecimiento. Durante la conversación, Freixas reflexiona sobre el rechazo que todavía provoca reconocerse como viejo o vieja y la influencia que tienen el lenguaje y los estereotipos en la forma en que percibimos esta etapa de la vida. La edad, por sí sola, no determina las capacidades, los intereses, las aspiraciones ni la forma de vivir de una persona.

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